No compres un libro hasta que no hayas disfrutado el anterior que hayas comprado.

No compres más comida de la que puedas comer.

No gastes energía sin justificación para ello.

Muchas veces se adquieren cosas por el mero placer de adquirirlas y no por difrutarlas.
Muchas veces malgastas recursos porque tienes dinero para pagarlos, cuando en realidad esos recursos no deberían tener precio