Ya hace tiempo que se pusieron en el metro de Barcelona máquinas expendedoras de títulos de transporte.
Estas máquinas fueron una mejora en el servicio, ya que evitaban la formación de grandes colas delante del taquillero para comprar el título y poder así acceder antes al transporte.
La parte negativa fue la eliminacíon de muchos taquilleros de las taquillas de la red de metro. Dado que las máquinas podían vender billetes, ¿Para que tener a una persona atendiendo la taquilla si una máquina podía realizar ese trabajo?
El pasado día 16 de septiembre quería coger un autobús en plaza catalunya, como había gastado mi abono fuí a comprar uno de diez viajes al metro, estación de la línea 1 de metro(Pl Catalunya, claro).
Al bajar vi que las dos taquillas atendidas por seres humanos estaban cerradas y me dirijí a las máquinas expendedoras. Había cuatro, de las cuales sólo funcionaba una. La cola era enorme y finalmente subí a tomar el autobús pagando un billete sencillo.
De momento los autobuses los conducen humanos y, a diferencia del tranvía, estos venden billetes.